29 septiembre 2014
Oso
Vivo en el número trece desde hace tiempo,
busqué la perfección, pero no la entiendo;
todavía es septiembre,
aunque ya no lo parece.
Pregunté por ti y me dieron a elegir:
respuesta o sobrevivir;
me hice blanca y a rayas,
para no tener droga mañana.
Dónde estará nuestra vida,
la que nos prometimos,
con sus deudas y heridas
tan dulces de lamer.
Cuando despierte no será tan malo,
habrá sido un letargo
tan indeseado como necesario,
un beso de adiós.
Sólo te pido
que hagas la cama cuando te vayas,
y arañaré tu espalda;
matar siempre fue cosa de dos.
.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario